domingo, diciembre 05, 2010

La mejor ocurrencia del día

"(...) Hace calor, un calor tórrido, seco. Siento el sonido de la televisión encendida en la otra habitación y me llega la pequeña voz de mi hermana que entona la presentación de un dibujo animado, afuera un grillo grita su despreocupación y todo es calmo y templado dentro de esta casa. Parece que todo estuviera encerrado y protegido por una delgada campana de vidrio y el calor hace más pesados los movimientos; pero dentro de mi no hay calma. Es como si un ratón carcomiendo mi alma y de manera tan imperceptible que parece hasta dulce. No estoy mal y tampoco estoy bien, la cosa inquietante es que "no estoy". En cambio, sé hallarme: basta con levantar la mirada y cruzarla con aquella reflejada en el espejo para que una calma y una felicidad templada se adueñen de mí.
Delante del espejo me admiro y quedo extasiada por las formas que paulatinamente se han ido perfilando, de los músculos que asumen una forma más modelada y segura, de los senos que empiezan a notarse bajo las camisetas y se mueven dulcemente a cada paso. Desde pequeña mi madre, girando cándidamente desnuda por casa, me ha acostumbrado a observar el cuerpo femenino y por tanto para mí no son un misterio las formas de una mujer adulta; pero, como una selva inextricable, los pelos esconden el Secreto y lo celan a los ojos. Muchas veces, siempre con mi figura reflejada en el espejo, deslizo despacio un dedo y, mirándome a los ojos, pruebo en mis comparaciones un sentimiento de amor y admiración. El placer de observarme es tan grande y tan fuerte que se vuelve enseguida placer físico y llega con un cosquilleo inicial y acaba con un calor y un escalofrío nuevo, que duran pocos instantes. Después de llega la incomodidad. Al contrario de Alessandra, no desarrollo nunca fantasías mientras me toco; algunos tiempo atrás me ha confiado que también ella se toca y me ha dicho que en aquellos momentos le gusta creer que está siendo poseída por un hombre con fuerza y violencia, casi haciendole daño. Yo me he asombrado ya que para excitarme me basta observarme; me ha preguntado si también yo me toco y le he contestado que no. No quiero destruir absolutamente este mundo acolchado que me he construido, es mí mundo, cuyos únicos habitantes son mi cuerpo y el espejo y contestar que sí a su pregunta habría sido traicionarlo.
La única cosa que me hace estar realmente bien es aquella imagen que contemplo y que anhelo; todo el resto es ficción. Son fingidas mis amistades, nacidas por el caso y crecidas en la mediocridad, son tan poco intensas... Son fingidos los besos que tímidamente le he regalado a algún chico de mi escuela; en cuanto apoyo los labios siento como una especie de repulsión y escaparía lejos cuando siento su lengua colarse torpe.
Es fingida esta casa, un poco parecido al estado de ánimo que tengo ahora. Querría que de repente todos los cuadros se apartaran de las paredes, que entrara un frío helado y escalofriante de las ventanas, que los aullidos de los perros tomaran el sitio de los cantos de los grillos. Quiero amor, diario. Quiero sentir mi corazón derretirse y quiero ver las estalactitas de mi hielo partirse y hundirse en el río de la pasión, de la belleza(...)"

Empezé a leerlo de nuevo, es corto... si lo leo detenidamente me demoraré unos 2 días? o tan sólo una noche.
Y si, digamos que no es un libro que esta hecho para ganar galardones o reconocimientos importantes, pero a mi me basta su simpleza, honestidad y pasión para que sea bello.
La primera vez tenía 16 años, me gustó bastante, demasiado diría yo, pero no me sentía reflejada del todo... ahora despúes de tanto tiempo si, motivo suficiente para volverlo a leer :-)

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