"...en un momento me vi ofreciendote mis oídos, mis ojos, mi piel, mis huesos y carne rodeandote, de manera fraterna y contenedora, plena de comprensión y predispuesta a un lazo de amistad y preocupación real. No era y ni sería parte de la intención seducir tu mente y corazón, por el contrario, yo suelo alejarme cuando ponen su concentración en mi, cuando me hablan de amor o emociones inexplicables hacia la imagen que hacen de mi en sus cabezas, de ser así me habría alejado, no miento. Yo estaba queriendo poner la concentración en ti, tratarte a ti, aliviarte a ti, y que en un momento llegaras a sonreír no precisamente porque yo estaba, me bastaría con que hubiese sido por lo que te daba, mas allá de mí...
(Como cuando estas en una cama, que no es tu cama, rodeado de gente extraña, quejumbrosa, y gente vestida de blanco, celeste y azul viene a verte cada ciertas horas, pero aún así existe aquella persona que te pone mas atención a ti que al resto, al pasar por tu lado demora mas tiempo, y se te hace tan indispensable comentarle como amaneciste, relatarle tu historia, y porque llegaste a estar ahí, dañado y sientes que realmente importa que te conozca, entienda y atienda. Luego ya comienzas a mejorar, tu pronostico cambia, te dan indicaciones para seguir adelante, y tambien te alertan de posibles recaídas; recojes tus cosas, te vas, la buscas para despedirte y por primera vez puede abrazarte de verdad, y entonces finalmente te vas y no vuelves a verla más. Lo único que queda es lo que te dio
Eso sólo fue una analogía).
...te lo ofrecí, pero que se podría hacer en el caso de tu rechazo a eso? nada, sólo silencio"
No hay comentarios.:
Publicar un comentario